Importante: ningún artículo publicado en mis blogs está hecho con ayuda de la IA. Tampoco hay plagios. Todos los textos son originales.
Advertencia sobre los enlaces (en inglés, links) que se incluyen en mis artículos: nadie tiene la verdad absoluta y en todas las páginas y vídeos puede haber errores. Por eso es necesario consultar varias fuentes, no solo una ni dos.
Hay muchas discusiones o preguntas sobre qué debemos comer, cuánto, con qué frecuencia y cuándo. En Internet se puede encontrar infinidades de vídeos en Youtube y otras plataformas. Algunas publicaciones son serias, porque se basan en evidencias científicas. Otras, sin embargo, son intentos de manipulación con el único fin de ganar dinero o de confundir a los usuarios. También puede haber gente seria, pero sin conocimientos suficientes, que se basan en teorías carentes de veracidad, sin apoyo científico. Últimamente hay vídeos creados con Inteligencia Artificial con presentadores ficticios que mezclan diversas informaciones y copian lo que ya ha salido antes en otros vídeos y reportajes. Todos esos vídeos repiten cosas que a veces no son actuales, como afirmar que existe colesterol bueno y malo, por ejemplo, lo que es absolutamente falso, de acuerdo a estudios muy serios. Las voces fabricadas hablan un nuevo dialecto extraño, con entonaciones exageradas, que suenan mal o que no se entienden, en algunos casos. Algunos traducen textos pero no cifras. Sus rostros inexpresivos son una prueba de que no son humanos.
Lamentablemente, la información nunca fue suficientemente clara ni completa en las escuelas ni en otros centros de estudios o a través de las autoridades sanitarias. Eso sucedía porque en las altas esferas de gobierno, de la docencia o de la medicina, no había conocimientos necesarios o no había voluntad para hacerlo, por motivos económicos o por simple ceguera política. En algunos países se está mejorado en ese aspecto, pero no lo suficiente.
A causa de lo anterior, al igual que muchas otras personas en todo el mundo, yo he tenido ese dilema y he elegido distintas formas de alimentación, a medida que avanzaba en edad. Sin embargo, lamentablemente, la mayor parte de la población jamás piensa en eso. La gente se alimenta por placer, por gula o para saciar el hambre, siguiendo tradiciones o dejándose llevar por la publicidad y por la gran variedad de comida que hay en los supermercados, panaderías, charcuterías y todo tipo de negocios de comida. Debido a eso hay mucha gente enferma que debería estar sana. Las muertes al año por enfermedades que se pudieron curar superan los doce millones de personas a causa de distintos tipos de enfermedades como el cáncer (uno de los que más aumenta es el cáncer de colon), cardiovasculares, renales, hepáticas y diabetes, entre otras de una larguísima lista. Los hospitales están llenos de pacientes que no deberían estar allí si hubieran elegido un estilo de vida distinto, entre cuyos factores importantes se cuenta la buena alimentación. Ver nota 1, abajo.
Un detalle significativo es que hay casi dos billones de personas obesas actualmente en el mundo (VER INFORMACIÓN DE LA OMS). Además de esas personas contabilizadas hay mucha otra gente con sobrepeso que no aparece en las estadísticas. El sobrepeso es una de las consecuencias de formas erróneas de alimentarse y causa de muchas enfermedades. Ver nota 14.
Lo peor es que esa gente no lo sabe o no es consciente de la peligrosidad que eso significa para su salud. Lo más alarmante es que entre los niños ya se manifiesta el sobrepeso, porque sus padres no saben cómo guiarlos. Ejemplo de eso es el uso de bollería, mermeladas, tartas y golosinas, tanto dulces como saladas, de las que se consume en grandes cantidades. En Suecia, por ejemplo, son los típicos palitos salados (salta pinnar) que tanto niños como adultos consumen mínimo una vez a la semana mientras ven la televisión. Los palitos salados son trozos de masa de harina revestidos con una capa de sal en toda su superficie. Ver foto:
A lo anterior se les suman una serie de caramelos, bombones, patatas fritas, jugos de distintos colores y sabores, pero siempre con los mismos venenos del azúcar u otros edulcorantes, además de muchos otros aditivos.
Personalmente, desde que tenía unos veinte años empecé a tomar conciencia de la necesidad de alimentación sana. Pero mis escasos conocimientos me llevaron a cometer muchos errores. En aquella época adopté algunas decisiones correctas, pero otras eran absurdas. Con los años fui mejorando la dieta alimenticia, pero seguí cometiendo errores hasta hace poco tiempo. Podríamos decir que fui subiendo desde el peldaño 2 al 7, en una escala de 10. Mi meta es llegar al nivel 9, algún día. Alcanzar el nivel 10 creo que es imposible.
La gente que me conoce (me refiero a quienes han interactuado conmigo durante los últimos años) saben que me alimento en forma muy diferente a todo el mundo. No es fácil entender lo que hago y por qué lo hago, puesto que renuncio a cosas que casi nadie renuncia. Mi cocina no huele mal porque nunca preparo alimentos fritos, por ejemplo. Tampoco utilizo especias (condimentos como el comino) en grandes cantidades.
Lo que funciona para mí, tal vez, no funciona para otras personas. Pero si se quiere cambiar las rutinas alimenticias, aunque sea en algo y poco a poco, se notarán los beneficios en el organismo, en el estado anímico, energía, fuerza y vitalidad. De acuerdo a mi edad, mi peso está bien, oscila entre 63kg y 66 kg (lo ideal está entre 50kg y 68kg). Mi presión arterial casi nunca sube de 120, aunque puede bajar a menos de 110/70, algunas veces. Por lo general es 120/80. No tengo gripes muy a menudo y, por lo general, solo tengo síntomas entre pocas horas y dos días, como máximo. Nunca fui afectado por el Covid19 ni otros virus similares, con excepción de uno transmitido por mosquitos. No tengo molestias de acidez estomacal ni otras irregularidades digestivas. No sé lo que es dolor en la garganta, de lo que mucha gente se queja, tampoco tengo carrasperas ni tos. Mis pulsaciones en estado de reposo son 54 por minuto (lo normal es entre 60 y 100, pero en atletas y deportistas es entre 50 y 60) y mi secuencia respiratoria es de 12 por minuto (lo normal es entre 12 y 20). Tardo en sentir fatiga, cuando trabajo. Podría dar muchos más ejemplos positivos. En resumen: tengo muy buena salud. Debo insistir en que mis condiciones de salud no se deben a herencia genética sino a estilo de vida. Ver nota 10.
Hay muchas recomendaciones sobre cuánto debemos comer. Pero la cantidad no es lo más importante, como lo que debemos comer. Sin embargo, es más saludable comer varias veces al día, en lugar de dos o tres. Así, las cantidades no necesitan ser grandes. Una porción de 200 o 300 gramos puede ser más beneficiosa que otra de 500 gramos o más. En mi caso, intento que sean cinco raciones por día y evito comer (picar) entre esas cinco comidas. En esa forma se impide que el estómago se dilate demasiado y aumente el deseo de comer. Picar a todas horas implica trabajo extra para las mitocondrias que están en nuestras células. Conviene ayudarlas a mejorar la regeneración de las células por medio de la autofagia. Ver nota 2. Para que la autofagia funcione bien hay que darle intervalos de tiempo a nuestras mitocondrias para que trabajen bien (VER 1, VER 2). Sin embargo, no creo que sea necesario castigar a nuestro organismo con ayunos muy prolongados, como recomiendan muchos divulgadores de contenido dietético. El ayuno que tenemos durante nuestras horas de sueño y los intervalos entre comidas (sin picar) es más que suficiente. Si no comemos después de las siete de la tarde hasta, por lo menos, las siete de la mañana, tenemos 12 horas sin comer, por ejemplo. Ver nota 12.
Vamos a empezar con la primera pregunta, sobre qué debemos comer.
Antes de continuar les recomiendo leer, también, mi artículo del nueve de marzo de este año. En la última parte escribí algo sobre los distintos nutrientes que necesitamos para entrenar, pero que también son necesarios para otras actividades.
Mis lectores antiguos ya saben que soy enemigo de los alimentos ultraprocesados, aunque durante muchos años los consumí, sin saber que me estaban envenenando. Más tarde, incluso sabiéndolo, recurrí a ellos por falta de tiempo para preparar platos propios.
En algunos artículos he dicho que más del 90% de lo que se vende en los supermercados es basura. La mayoría de los alimentos que se promocionan y venden son pseudoalimentos, que no aportan nutrientes necesarios para una buena alimentación. Al contrario, son dañinos, por contener azúcar o sal en enormes cantidades o edulcorantes, conservantes, saborizantes y una larga serie de sustancias que favorecen la aparición o agravamiento de muchas enfermedades. Ver nota 15.
Los alimentos deben ser elegidos, en primer lugar, pensando en lo que comían nuestros bisabuelos o tatarabuelos. Muchas de las dietas de esas épocas se basaban en vegetales como las verduras, frutas, tubérculos, setas, cereales (por supuesto, sin procesar) y legumbres. Por lo tanto, esa debería ser la base de nuestra alimentación. En cuanto a la carne, se la consumía fresca y en cantidades pequeñas. Quienes tenían posibilidades también consumian pescado, algas marinas y crustáceos.
Lamentablemente, en países con menor desarrollo no hay suficentes alimentos o la gente no tiene recursos para adquirirlos. No podemos olvidar que en muchos países se pasa hambre a causa de las guerras y sanciones o bloqueos económicos, en primer lugar. Otras de las causas son las diferencias entre clases sociales, que impiden a las clases más pobres beneficiarse de las riquezas de sus países y por ende de una buena alimentación. Millones de personas viven hacinadas en chabolas o chozas de palos y cartón, carecen de electricidad y agua potable. ¿Cómo podría alimentarse bien esa gente?
Lo que voy a describir es lo ideal y que logro hacer casi todos los días. Lamentablemente, no siempre es posible, aunque logro cumplir con la mayor parte de mis propias recomendaciones. Hay que considerar, por otra parte, que hay gente que tiene alergias a las sustancias de algunos o muchos alimentos. Por supuesto que a esas personas no se les puede recomendar todo lo que es ideal para la mayoría. También se debe entender que esas alergias han sido ocasionadas, en gran medida, por malos hábitos nuestros o de nuestros padres. Ver nota 7.
La primera comida del día. ¿Cómo empezar con lo que yo aún considero la comida más importante del día?
Lo ideal es hacer algo de ejercicios suaves de movimiento antes de comer, pero no siempre es fácil hacer eso cuando estamos obligados a empezar a trabajar muy temprano. En mi caso me levanto antes de las cinco de la mañana. A pesar de eso no alcanzo a hacer todo lo que quisiera antes de ir a trabajar. Pero dos o tres minutos de movimiento pueden ayudar, antes de comer algo. Ver nota 3.
Personalmente, durante muchas décadas, yo consumía frutas, antes que nada. Después de las frutas venía el café, acompañado de pan con jamón y/o queso. Muchas veces consumía embutidos, como chorizos y paté. Y eso es lo que come la mayoría de la población. También algunas veces consumía lo que es más típico en países occidentales, como tostadas con mantequilla o margarina, además de cruasans, magdalenas o algo similar. En Suecia se suma un alimento muy popular, el gröt , una mezcla de sémola y otros cereales que se cuecen en agua y leche, al que a veces se le agrega nata y mantequilla.
Lo de la fruta está bien, pero no antes de otros alimentos. Y ése fue uno de mis errores más graves. Lo positivo es que yo comía fruta natural, no mermeladas, fruta en conserva ni jugos, por lo menos no en los dos últimos decenios.
Antes de continuar debo advertir que no soy experto en nutrición, pero he estudiado mucho, he asistido a cursos (en Internet y presenciales) y tengo algunos diplomas sobre nutrición y de entrenador personal (aún no completado). Además, estoy al día en la mayoría de descubrimientos sobre alimentación saludable porque tengo acceso a algunas publicaciones especializadas que no están disponibles para todos. Pese a haber estado enfermo (hace algunos meses y aún con secuelas de la enfermedad) tengo mucha energía y trabajo tanto o más que cualquier persona mucho más joven en un duro oficio que es más común en muchachos de veinte años. Nunca he padecido de obesidad, diabetes, enfermedades del corazón, arterioesclerosis, gastrointestinales o de otra índole, como la mayoría de gente que tiene mi edad (78 años). Creo que con esos antecedentes, mis ideas y consejos tienen cierto valor. La forma de alimentación que tengo actualmente está avalada por estudios científicos recientes y por la gran experiencia acumulada desde que era un adolescente. No voy a explicar aquí por qué elijo y recomiendo cada una de mis rutinas alimenticias. Le dejo al lector la tarea de investigar esa parte, aunque pondré algunos enlaces a vídeos o artículos importantes.
El desayuno
Está compuesto por proteínas de alta calidad, con vegetales e hidratos de carbono: huevos (ver nota 13), verduras, arroz, avena, sorgo y alguna legumbre. Los huevos los consumo de dos formas. A veces los preparo cocidos (pasados por agua), hasta un punto en que la yema está casi dura (pero la clara bien cocida). Otras veces los caliento en una sartén, sin agua ni aceite. Cuando ya están medio listos les agrego un poco de aceite (preferentemente de oliva) para que no se peguen ni se cuezan mucho. Apago el fuego y solo entonces les pongo más, para conservar las valiosas propiedades nutritivas del aceite. Nunca ingiero huevos fritos o revueltos en aceite, tampoco utilizo mayonesa. A veces cocino un huevo, otras veces dos, dependiendo de lo que he programado para las otras comidas del día. Ver nota 6. Luego mezclo el huevo con verduras cocidas (y/o crudas) como acelgas, brécol, calabacitas o calabacines (en Chile, zapallitos italianos) zanahoria, pimiento (preferentemente rojo), etcétera. Al mismo tiempo les pongo arroz cocido (preferentemente arroz integral), avena cocida y alguna legumbre como lentejas, frijoles, mijo o garbanzos. También suelo agregar alguna semilla como quínoa (hay unas cuantas variedades), amaranto, chia y/o lino. Ver nota 4.
Las verduras las sazono con los siguientes ingredientes: sal, cúrcuma, pimienta (se recomienda pimienta negra pero aún no he logrado saber por qué debe ser negra), jengibre (fresco y crudo y con cáscara, seco o encurtido en casa), ajo crudo, cebolla (cruda o cocida) romero, albahaca comino y tomillo. Además de los condimentos nombrados hay una gran variedad que se pueden alternar con ellos (Ver nota 8). He repetido aquí algunos de los ingredientes del parrafo anterior. Quiero aclarar que no es necestrio poner mucha variedad en cada comida sino que se pueden alternar. Lo importante es que siempre haya ingredientes que sean potencialmente ricos en los distintos nutrientes que necesitamos: proteínas, hidratos de carbono, lípidos (grasas o aceites), vitaminas y sales minerales).
Para hidratar y tragar mejor, bebo una mezcla de infusiones como tilo, melisa, salvia, manzanilla u otros, no café ni té negro, jugos de fruta ni leche (Ver nota 11). A veces, agua a temperatura ambiente. Al finalizar, después de una corta pausa, suelo ingerir algo de fruta, como naranja, mandarina, arándanos, mora, kiwi, melón, membrillo, manzana (estos dos últimos preferentemente asados o cocidos), plátano u otra. Todo lo anterior en proporciones adecuadas, nunca en grandes cantidades. Yo suelo congelar frutas en unas cajitas, mezclando varias en cada bandeja. Así las puedo consumir después, en distintas comidas. Es una forma económica de conservarlas y aprovecharlas bien, sin correr el riesgo de que se pudran.
El orden es importante en la ingesta de los distintos alimentos para lograr un buen metabolismo, evitar altos niveles de glucosa en la sangre, contrarrestar los radicales libres y fortalecer músculos, articulaciones y huesos. Es imprescindible comer en forma lenta, con el menor estrés posible. Recomendación importante: no responder el teléfono si se recibe una llamada, no es bueno interrumpir una comida con una conversación que nos puede implicar pérdida de tiempo y aumentar el estrés. Una vez terminado el desayuno es conveniente lavarse los dientes. Ver notas 5 y 16.
Mi primer café del día (de dos, en total).
Después del desayuno preparo media cucharada (o menos) de café, que bebo después de varios minutos (lo ideal es beberlo después de media hora). Lo dejo
entibiar y entonces le pongo alguno o varios de los siguientes ingredientes molidos: canela, cúrcuma, cardamomo, clavos de olor, nuez moscada, anís u otro. También le agrego
cacao puro en polvo (no chocolate) y/o café verde molido (
VER). Cada uno de esos ingredientes potencian el sabor y la calidad antioxidante del café. Desde hace meses lo bebo
sin azúcar (ver nota 17). Antes cometía el error de poner ese endulzante. Por supuesto, no uso otros edulcorantes, tampoco. Recomendación:
no lavarse los dientes después de tomar el café, es agradable disfrutar de su sabor el mayor tiempo posible. Además, el cardamomo y algún otro producto que le hemos puesto nos van a proteger, tanto los dientes como las ensías,
además de mejorar el aliento. Recomiendo a mis lectores buscar información sobre todos los ingredientes que he mencionado aquí. (
VER 1,
VER 2).
Ver nota 9.
Hasta aquí la primera parte, que coincide con las cinco raciones de comida que yo he programado para mí y que podrá servir como guía para mis lectores u otras personas que deseen mejorar su salud. En la próxima parte escribiré sobre la segunda comida de la mañana, comida de media mañana o merienda matutina. El nombre final se lo dará usted. En cada parte de esta serie hago comentarios (basados en mis experiencias y en evidencia científica) que pueden ser muy interesantes para usted y para toda la gente. Ver nota 18.
Notas complementarias a lo que he escrito arriba. Las notas no siempre siguen un determinado orden, porque las ideas de esas notas van surgiendo a medida que analizo varias veces lo que he escrito antes:
Nota 1.
Por supuesto que muchas enfermedades tienen origen genético, pero ese factor no es determinante, como siguen afirmando muchos científicos. Uno de ellos obtuvo el Premio Nobel al afirmar que las enfermedades cancerígenas se deben a mutaciones genéticas programadas en nuestros genes. Por ahora no pongo su nombre porque no lo recuerdo. Sin embargo, este científico se retractó de sus afirmaciones, años después. Hay muchos otros factores, además del genético, que ocasionan cáncer. El principal de ellos es el estilo de vida.
En esta parte del artículo he señalado la cantidad de muertos al año a causa de enfermedades que se pudieron evitar (doce millones). Ahora, si pensamos en toda la gente que está enferma (por las mismas causas) habría que multiplicar muchas veces esas cifras, entre pacientes graves y pacientes que aún no lo están, pero sufren de dolores y otras molestias desagradables, todos los días. A esos pacientes hay que sumar todas las personas propensas a enfermar. Por otra parte, muchísima gente está enferma y no lo sabe. La solución es muy simple: cambiar de estilo de vida antes de que sea demasiado tarde.
Nota 2.
Las mitocondrias juegan un papel fundamental en nuestras células. Recomiendo buscar información sobre su funcionamiento. Aquí se pueden abrir un par de enlaces importantes:
VER 1,
VER 2.
Nota 3.
Quiero aclarar algo muy importante. Al levantarnos de la cama, después de haber dormido, es conveniente hacerlo en forma lenta, no de un salto. Sólo después de un minuto o dos se puede hacer los ejercicios suaves que recomiendo y hago. Muchos médicos y nutricionistas recomiendan beber un poco de agua, antes de tomar desayuno. Si se hace, conviene que el agua esté a la temperatura corporal o ambiente,
no fría (
VER). Una
corta ducha tibia también ayuda a activarnos. Mientras nos duchamos o preparamos el desayuno también estamos activando nuestros músculos y preparando el estómago para recibir una buena mezcla de alimentos saludables. Esto es ventajoso para las personas que viven solas o están acostumbradas a compartir las tareas del hogar con sus parejas. No es bueno, en absoluto, para quienes están acostumbrados a que les hagan las cosas.
Nota 4.
En Suecia es fácil encontrar avena, aunque no completamente integral (son copos de avena), pero es la mejor alternativa. Su precio también es bueno. Un kilo de avena se puede comprar por menos de dos dólares. En otros países es más difícil, porque la mayoría de los proveedores venden distintos tipos de avena con sabores y "enriquecidos" con otros nutrientes. Eso eleva su precio considerablemente, hasta más de 400% en algunos casos. Lo que cobran demás es un empaquetado muy vistoso y la suma de sustancias totalmente innecesarias, algunas de las cuales incluso pueden ser dañinas. Los alimentos de avena y otros cereales de múltiples combinaciones que se venden como nutritivos "cereales", ya tienen muy poco de cereales. Ver fotos:


Recuerdo que mi madre (en Chile) le ponía avena a las sopas. Era avena integral, un poco difícil de ingerir (no hablo de digerir, que sí lo es). Yo odiaba esa sopa, pero mi madre no sabía como convencerme de que era algo bueno para la salud. Bajo estricta vigilancia suya lograba comer la sopa, después de mucho tiempo. Hoy la avena es uno de mis alimentos preferidos. Cuando me acuerdo de eso, también me acuerdo de un cuento infantil: La sopa de Juanita (
VER VÍDEO).
Nota 5.
Recuerdo que una de mis hijas se sorprendía porque yo me lavaba los dientes después de algunas comidas. Se reía, como también se molestaba cuando yo subía trotando las escaleras mecánicas de los centros comerciales, mientras ella y otra gente se dejaba llevar, sin dar movimiento a los músculos de las piernas. Son las desventajas de no poder vivir siempre con nuestros hijos, porque no siguen el día a día de su progenitor y por eso no entienden algunos comportamientos que pueden ser beneficiosos para todos. Pero la higiene bucal es indispensable, no solo por las caries y placas sino porque también pueden ser causa de otras enfermedades graves. Conviene lavarse los dientes no inmediatamente después de una comida sino unos minutos más tarde, para que nuestra saliva tenga tiempo de realizar el trabajo de estabilizar la acidez de la boca. También es conveniente masajear las ensías cada vez que uno se lava los dientes. Hacerlo siempre después de cada comida es muy difícil, pero no pasa nada si eso no es posible. En cuanto a enjuagues bucales con listerine u otros productos similares, no conviene hacerlo, a menos que lo indique un dentista o un higienista dental en caso de alguna infección. De lo contrario estamos eliminando importantes bacterias beneficiosas de nuestra flora bacteriana bucal.
Aclaración, 23 de julio.
La higiene bucal es más que necesaria. Hay gente que no se lava los dientes por la mañana, lo hacen después del desayuno. Otras personas, como yo, es lo primero que hacemos apenas nos levantamos. Durante más de 40 años tuve que soportar el mal aliento de algunos alumnos que no tomaban desayuno ni se lavaban los dientes antes de sus clases de conducción, por la mañana. Era muy desagradable, pero yo no podía decir nada, era algo muy sensible. Para mí eso era falta de ética y de respetuosidad, como la gente que fuma en nuestra cercanía y nos hace aspirar el humo de sus cigarrillos. En cuando a la salud, es mejor cepillarse los dientes antes del desayuno. Yo he recomendado hacerlo, también después de cada comida, si es posible. Pero hay una diferencia en el cepillado. El primero por la mañana debe ser con un dentífrico. El último, por la noche, también. Sin embargo, después de las comidas no se debería usar dentrífrico, solo agua para no alterar mucho la flora bacteriana bucal. Lo más importante es el cepillado en sí.
Nota 6.
Cuando era niño y adolescente (incluso más tarde) me gustaba comer huevos
a la ostra. Eso era en Chile, no se si aún existe esa costumbre allí. Eran huevos crudos batidos con aceite, limón y sal. Mi ignorancia no me permitía ver los riesgos, aunque en esa época nada se decía sobre la salmonella (
VER). Mi amigo Álvaro Olea me lo advirtió en una oportunidad pero yo no le hice caso, por ignorancia. La clara del huevo debe estar
bien cocida para aprovechar sus proteínas. El huevo a la ostra es algo exquisito, pero no saludable. Yo no lo como ya desde hace muchas décadas. Por el mismo motivo, tampoco ingiero mayonesa.
Nota 7.
Hay muchos factores que pueden ocasionar alergias, especialmente en los niños. Hay que aumentar los conocimientos para saber cuáles son esos factores y ver la forma de eliminar las alergias, que son una respuesta de nuestro sistema inmunológico a posibles amenazas. Conviene consultar con un médico sobre lo que se puede hacer para eliminar las alergias (o mitigarlas), que a veces pueden deberse a hipocondria o motivos psicológicos. Yo creo haber tenido alergia al polen durante algunos años. Si la tuve, sané (entre otras cosas) ingiriendo polen de abejas. Tengo una supuesta alergia al alcohol, pero creo que es algo psicológico, una aversión a bebidas alcohólicas desde mi niñez al ser testigo directo de los graves problemas que el exceso de alcohol provocaba en algunos seres humanos. Lo que más me impactaba eran la estupidez y agresividad de la gente ebria. El olor a vino me da dolor de cabeza (solo el olor...) y cuando tomo alguna bebida con alcohol, estornudo (aunque sea una cantidad mínima).
VER 1,
VER 2. Cuento esto más que nada por lo curioso y anecdótico. Eso no me causa ningún problema, pues no bebo alcohol.
Las personas que sufren de alergias deberían hacer todo lo posible por librarse de esas molestias. Lamentablemente, los tratamientos para eliminarlas o aliviarlas son caros. La ciencia avanza constantemente y ojalá en el futuro se pueda solucionar este grave problema (
VER 1,
VER 2).
Nota 8.
No conviene combinar la cúrcuma (
VER) con jengibre (
VER) ni limón. Si se usa cúrcuma en el desayuno se debe consumir jengibre en el almuerzo o en otra comida (o viceversa).
En cuanto a los encurtidos, es recomendable prepararlos en casa. En Internet se puede encontrar muchos vídeos sobre cómo hacerlo. Los que se venden en las tiendas de comida tienen exceso de sal, azúcar y aditivos. Si usted los prepara y compara su sabor con los encurtidos industriales notará una gran diferencia. Hay muchos alimentos que se pueden conservar en esa forma, lo que aumenta su calidad nutritiva y hacen durar mucho más esos alimentos.
Nota 9.
Es muy curiosa mi nueva forma de beber el café, algo que hago desde hace solo algunas semanas. Cuando estaba entre la adolescencia y la adultez yo estaba en contra de cualquier bebida que tuviera drogas. No voy a profundizar en el tema en esta oportunidad, pero en esa época yo consideraba al café y al té negro como drogas. Más tarde comprendí que no era peligroso beber café, a menos que se consumiera en exceso. Después entendí que, incluso, era beneficioso para la salud. Yo lo bebo en cantidades pequeñas y solo dos veces al día, pero según los expertos, se pueda beber hasta cuatro o más tazas al día, aunque nadie especifica la cantidad en cada taza.
Lo de beberlo mínimo 30 minutos después de una comida y sin endulzantes, es para aprovechar mejor sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que frena o limita el desarrollo de enfermedades graves. Otra alternativa es tomar el primer café del día con leucina (
VER). Muchas de las cosas que menciona su presentadora son correctas, pero no todo. Usted puede buscar más información en otras fuentes. La recomendación de café con leucina parece dar buen resultado, pero después del desayuno,
no al mismo tiempo.
Nota 10.
He escrito que tengo muy buena salud, con respecto a
enfermedades evitables. Tengo secuelas de la chigunguña (escribí sobre esa enfermedad el 16 de febrero). Ya no estoy enfermo, pero quedan secuelas,
lo que es normal (
VER). Además de eso tengo molestias a causa de crecimiento de la próstata (algo normal en hombres mayores). Pero en todo lo demás, estoy muy bien.
He mencionado la frecuencia respiratoria, que los médicos ni siquiera la mencionan cuando nos examinan. Ellos se concentran más en otros aspectos de la respiración. Además, cometen el error de no averiguar qué o cómo hemos comido, cómo hemos dormido y qué resultados hemos tenido en nuestras necesidades fisiológicas. Los exámenes son muy superficiales, a menos que el paciente tenga buena situación económica y pueda ser atendido en clínicas privadas. Por eso s buena idea hacer la mayor cantidad de preguntas posibles y tratar de obtener opiniones de, por lo menos, dos médicos distintos. También conviene solicitar que se incluyan cosas que elllos suelen saltarse, como pa frecuencia respiratoria, que se hace cuando la persona (o el paciente) está en reposo. A mayor actividad física, mayor es la frecuencia respiratoria (
VER).
Un detalle que no mencioné en el párrafo es la salud de mi cabello, que ha disminuido considerablemente y es cada día más fino. Sin embargo, no tengo todo el cabello blanco, solo un 30 % lo es. Mucha gente me ha preguntado si me tiño el pelo, pero nunca he usado tintes. Es, considero yo, otra prueba de que no se trata de herencia genética, sino de estilo de vida. Ver foto (sin filtros):
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La foto de mi cabello se puede comparar con la de Michael Douglas (recomiendo abrir el enlace a la fuente), muy común para hombres de mi edad:
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Otro actor de la misma edad, John Carpenter:

Nota 11.
Está bien tomar té negro o té verde, además de múltiples alternativas, pero en otros horarios, no junto a las comidas). En cuanto a la leche y zumos de frutas, no son necesarios. El calcio que está en la leche también está en muchos otros alimentos. Los zumos de fruta sirven, más que nada para el sabor, pero ya perdieron la mayor parte de sus nutrientes al tirar sus cáscaras y/o sus fibras.
Nota 12.
He visto que hay mucha polémica sobre si se debe comer tres o cinco veces al día. En mi caso particular he probado distintas alternativas durante mi larga vida. La eleción de las cinco veces me ha ayudado a evitar comer galletas, frutas o cualquier otro alimento entre esas comidas. Ya ni siquiera uso pastillitas de menta o chicles. Lo único que ingiero es agua o infusiones (frías, por la comodidad de beber a cualquier hora) sin ningún edulcorante. Esa forma de alimentarme me hace sentir muy bien. Nunca tengo hambre entre las comidas, jamás sufro de reflujos, retorcijones, boca seca ni otros malestares. Como he dicho antes, esto me sirve a mí; otras personas tal vez logran buenos resultados con menos comidas al día. Sin embargo, valdría la pena probar distintas formas y comparar los resultados en nuestra condición fisica y mental para quedarse con la que le venga mejor a cada persona.
Nota 13.
Hace mucho tiempo yo evitaba comer mucho huevo, a causa de estudios que resultaron ser erróneos. Me gustan y sé que tienen muchos beneficios para la salud. Pero si hay gente que tiene alergia a algunos de sus componentes, pueden eliminarlo y mantener el resto de los ingredientes. Lo mismo vale para quienes son vegetarianos o veganos. Esa gente suele ingerir levadura nutricional para suplir las proteínas animales.
VER.
Nota 14
Es posible que usted tenga sobrepeso y no lo sepa. Conviene que lo consulte con un médico, si tiene dudas. Sin embargo, antes de ir a la consulta, en Internet puede encontrar formas coincidentes para medir su peso, como la que se ve en la siguente página:
VER.
Nota 15
Todo tipo de bollerías, cecinas (embutidos) y otros alimentos no saludables se pueden ingerir ocasionalmente, en situaciones especiales. Tal vez tomar un helado, en un día muy caluroso. Quizá una bocadillo de pan con chorizo en algún evento deportivo o cultural, etc. Lo importante es nunca ingerirlos en exceso y jamás como parte de nuestras comidas de todos los días.
Nota 16. Errores que se deben evitar y por qué.
Uno de los peores errores es tomar café, al comienzo de un desayuno. Recomiendo informarse de eso en vídeos y páginas actuales. Ejemplos: (
VER 1,
VER 2).
Otro error es comer fruta antes que nada. Eso aumenta peligrosamente el nivel de la glucosa (
VER 1,
VER 2.
VER 3). Esto es más importante en el desayuno. En otras comidas se puede variar el orden, pero creo que la mayoría prefiere hacerlo después, como postre. La fruta es mucho más saludable que las natas y otros productos laborados.
Nota 17.
En la década de los 80 del pasado siglo conocí a muchos argentinos y uruguayos en Suecia, que salían de paseo o asistían a eventos culturales con su "matecito" (
VER). Lo bebían constantemente, sin azúcar (ellos lo llamaban
el amargo). A mí me parecía extraño, porque en Chile se lo bebía con azúcar. Mi madre lo bebía, a veces, con leche. En Suecia, la mayoría de la gente bebe el café sin azúcar, lo que a mí me parecía raro. Sin embargo, tanto el mate y el café sin enduzantes son más saludables, siempre que no se los beba en exceso. Toma tiempo acostumbrarse al sabor amargo, pero vale la pena tomarlo así.
Nota 18.
Lo de las cinco comidas lo he programado para mí después de haber analizado muchos escritos y vídeos de científicos y nutricionistas. Pero no es fácil aplicarlo, dependiendo de nuestras actividades laborales y deportivas, por ejemplo. Hay quienes afirman que solo deben ser tres. Incluso hay divulgadores que recomiendan solo dos. Tal vez no sea muy importante o necesario. Es cosa de cada uno. Para mí lo es, como son las pausas entre esas comidas, sin comer otras cosas. Lo mismo digo con el resto de recomendaciones que doy. Ya veremos qué se puede decir al respecto, dentro de unos veinte años. Yo no aspiro a estar vivo tanto tiempo, pero si lo sigo estando, quiero que sea con buena salud y no ser carga para nadie ni para la sociedad.
ARTÍCULO EN PROCESO DE ELABORACIÓN. Faltan: vídeo personal, fotografías y enlaces a páginas importantes.